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Hotel Navegadores

Monte Gordo acoge un proyecto hotelero donde la arquitectura funcional se cruza con un diseño de interiores pensado para el confort multifuncional. La fachada exterior exhibe líneas verticales marcadas por el color azul vibrante, creando un ritmo visual que dialoga con los volúmenes blancos y los patios interiores revestidos de césped sintético — una solución práctica que amplía la sensación de amplitud y continuidad. En el interior, la recepción sorprende por la iluminación indirecta dorada, que recorre el techo en capas horizontales y confiere profundidad al espacio. El comedor apuesta por un código cromático náutico — azul y blanco — mientras que la piscina cubierta se beneficia de una estructura metálica verde que organiza visualmente el generoso techo y la luz natural difusa. Los auditorios revelan geometrías ortogonales y techos en rejilla oscura, creando ambientes casi cinematográficos. En las habitaciones, la paleta alterna entre verdes ácidos y tonos neutros, siempre con suelos de madera sintética que acentúan la linealidad. Este registro fotográfico de hostelería en el Algarve documenta un hotel preparado tanto para el ocio como para eventos corporativos, donde cada ambiente responde a una función distinta sin perder coherencia estética.

Pedro Queiroga | © Todos los Derechos Reservados | Política de Privacidad
2016-